Así como lo establece esta máxima atribuida al Benemérito de las Américas, así hemos de considerar como parte de nuestra cotidianeidad el respeto al trabajo de nuestros semejantes, ( y… por consiguiente al nuestro) ya que el valor que cada individuo plasma en lo que hace y de lo que vive, para sí mismo tiene un valor muy grande.
La propiedad intelectual es parte del diario acontecer de todos nosotros, ya que todo lo que hacemos, decimos, escribimos, plasmamos en un material didáctico, canción o pintura, por citarte algunos ejemplos,… tiene un valor y por desconocimiento no lo hemos valorado de forma apropiada; si bien es cierto, el momento propicio para identificar las bondades de este esquema se encuentra aquí y ahora, ya que todo trabajo elaborado en uso de nuestro intelecto debe ser protegido.
Actualmente la Universidad Autónoma de Nuevo León a través del Centro de Incubación de Empresas y Transferencia de Tecnología asesora en la negociación de proyectos científicos y académicos que impliquen una formalidad jurídica relativa a elaboración de acuerdos de confidencialidad, convenios de transferencia de tecnología o licenciamiento de patentes y material del derecho de autor, y se facilita la protección de la propiedad intelectual universitaria y su eventual comercialización para beneficio no sólo de los inventores/innovadores sino de la propia Universidad al apoyarse programas académicos y científicos con la riqueza generada.
La actividad creativa del investigador universitario y el reconocimiento de ésta, cada día es más plausible, ya que al existir una dependencia dedicada única y exclusivamente a este apoyo a los universitarios existe la certeza de que no sólo la productividad académica está siendo considerada para aplicar en los diversos esquemas de valor establecidos tradicionalmente para todos aquellos que han dedicado su vida a la investigación, puesto que sólo habían venido considerando las publicaciones de sus investigaciones, sino que ahora también se apoya la generación de patentes y se promueve el licenciamiento de tecnologías.
Hoy en día, la globalización influye en todo universitario productivo que aplique a este modelo, protegiendo mediante la figura de la patente las investigaciones que desarrolla dentro de sus laboratorios y que debe hacerlas llegar al mundo para una aplicación real y fidedigna, remarcando la sustentabilidad de su trabajo y que no solamente implique ser publicado, sino que tenga el potencial de ser explotado de manera comercial mediante vinculación empresarial.
La cultura de la propiedad intelectual ha permeado en los países de primer mundo, de tal forma que ya no sólo es importante el desarrollo de la ciencia básica, sino que también es menester desarrollar la espiral de la ciencia aplicada, puesto que en todas las áreas del conocimiento se está innovando continuamente en busca de mejoras continuas tanto en los sistemas de producción como en la elaboración de productos finales de alta calidad.
Existen diversas áreas de oportunidad en el ámbito científico para ser protegidas mediante los esquemas jurídicos establecidos por el sistema de protección relativos a la propiedad intelectual, encontramos entre éstos, la biotecnología, la nanotecnología, la mecatrónica, el desarrollo de software, la ingeniería química, la ingeniería aeroespacial, así como todas las aportaciones que día a día y de forma continua se llevan a efecto en todos los laboratorios de cada una de las facultades de esta Máxima Casa de Estudios y que de manera tradicional se han dedicado a otorgar servicios profesionales al público.
* El autor es Coordinador de la Oficina de Protección de Propiedad Intelectual del CIETT/UANL
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